Administración y TIC

martes, febrero 12, 2008

La política sin filtros

Juan Freire publicaba el otro día en su blog un artículo muy interesante titulado ¿Por qué nos fascinan las primarias norteamericanas? Política más allá de los partidos Aunque estoy de acuerdo con sus conclusiones Las elecciones generales españolas no llegan en el mejor de los casos a la categoría de entretenimiento y suscitan en la mayor parte de la población aburrimiento y la sensación de “más de lo mismo” lo mejor está en los comentarios.

Copio y pego aquí el comentario de Berlin Smith, porque parece poner palabras de forma muy clara a mis propios pensamientos:

Te voy a hacer un análisis un poco aguafiestas pero, en el fondo, coherente con los tiempos que corren.

Fascina porque por primera vez se ve en tiempo real y sin distancia: no dependes del telediario español, tan limitado y tan mediocre, tan masificado en el sentido de Anderson y en el sentido de la vulgaridad: escribes la url de la CNN, ves los vídeos, miras los datos y es tuyo, sin filtro español. Curiosamente, han estado titulando todos los medios online españoles de modo un tanto eufórico que Clinton y McCain ganaban o cogían ventaja. Leías los americanos, y decían que no había ganado nadie y que, los demócratas especialmente, estaban divididos en su elección y que no hay nada resuelto.

Pero vamos a más, al efecto ejemplo que no se sabe si la gente adoptará por aquello de la viga y la paja en los ojos: ¿USA política como márketing? Comparado con nosotros donde el presidente del gobierno es un puro constructo de un publicitario que empieza a alimentar el culto a la personalidad de forma orwelliana (aunque esto sólo sea estéticamente) y donde lo más llamativo que puede decirse es que la oposición principal es incapaz de construirse a sí misma publicitariamente (no hay más que ver lo mal que funciona Rajoy con una cámara delante), USA es un paraíso: es márketing del bueno, porque han de invertir un año en construir una marca consistente, con no demasiado fraude de lo que son, porque un candidato ha de pasar tremendos filtros para ganar y, encima, es abierto, el partido no puede controlar que salga su favorito.

Me explico: para ser presidente de USA, frente a lo que opinan los españoles, lo que no se puede ser es tonto. Ni mucho menos tonto del bote. El dinero y las conexiones hacen mucho (¿como aquí?) pero el tipo (o la tipa) ha de poder funcionar: hay que tener algún antecedente de elecciones o cargo público, hay que ser capaz de hacer buenos discursos y declaraciones públicas sin meter la pata, hay que poder soportar que toda tu biografía sea pública y machacada sin denuedo, hay que pasar los caucus de los estados pequeños donde se elige cara a cara, sin anuncios de televisión como único intérprete, hay que recaudar pasta, hay que montar un equipo para recaudar pasta, hay que ganar en la televisión, hay que llegar a una convención y conspirar para sumar votos si no tienes la mayoría y, finalmente, has de ganar unas elecciones abiertas con el otro candidato y ganarlas en los estados que importan si no quieres perder. Igual que aquí.

La pregunta es si el ciudadano no se pregunta a sí mismo la diferencia con lo de aquí, donde hemos visto que un señor que quiere ser candidato al congreso es expulsado de la carrera por su partido en una pataleta de niños. Donde los partidos se ponen a discutir si debaten en la televisión o no en vez de cuándo. Dónde el dinero para las elecciones se lo paga el estado y lo anticipan los bancos en un proceso que solo genera corrupción. ¿Explica eso la ausencia de candidatos heterodoxos?

La propuesta de juventudes de ser prácticos y votar a C's en barna y a Rosa Díaz en Madrid es casi tan insatisfactoria como votar a lo que hay. Rosa Díez es más de lo mismo, pero con pataleta, y si la propuesta más llamativa es un personaje del corazón como candidato por Soria, prefiero votar a un campeón de lucha libre que se lo curra él solo como en USA. En cuanto a C's, en vez de plantear una drástica reconversión democrática para los tiempos de las redes, se ha quedado en el partido del bilingüismo a secas, siendo notoria la falta de ideas en todo lo demás: no hay nadie que pueda agrupar a la "generación red" que, en el fondo, sería capaz de prescindir de la parte de la red hiperidiologizada porque tiene puntos en común muy fuertes: no al cánon, neutralidad de la red, poder distribuido.

En definitiva, nos fascinan como espectáculo y como carencia. Si ese espectáculo fuera nuestro mínimo, seríamos mejores. Pero siento que el antiamericanismo básico profundamente arraigado en la mentalidad española, repleto de prejuicios, no asuma en esta sociedad tan conservadora (conservadora de conservar, de inmovilizar y no de condones) lo evidente por contraste, el hacerse preguntas: ¿por qué esos pueden votar a quien quieren y nosotros no? ¿por qué un candidato es independiente del partido y representa a quien lo elige y aquí no? Y lo que no se ve: ¿por qué el poder está tan repartido, por qué se eligen tantos cargos y aquí no?

Una medida revolucionaria: en vez de Educación para la Ciudadanía, introducir como lectura obligatoria en la clase de historia "La Democracia en América".


Enlaces:
Juan Freire: ¿Por qué nos fascinan las primarias norteamericanas? Política más allá de los partidos

Etiquetas:

publicado por Xoan at 6:00 a. m.

2 Comments:

Discutible en algunos aspectos, pero interesantísimo. Pero ¡faltan los links!
Anonymous Alorza, at 5:31 a. m.  
Tienes razón, a ver si lo arreglo...
Blogger apachito, at 7:12 a. m.  

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